
Cada mes nos vimos para comer y vernos, algo que siempre asombró a nuestros amigos, nunca rompimos ésa rutina, nunca te pregunté por tu vida, por tus nuevas relaciones, yo sí te contaba cómo lo intenté dos veces y dos veces fracasé y me sonreías con ternura, durante casi 9 años.
Ya no puedo más, te lo tengo que decir, noto de nuevo como crece el amor, estoy profundamente enamorado de tí, sé que esas cosas no hace falta que te lo diga, lo intuyes y lo lees en mis ojos cuando me miras, y yo sé que lo sabes, pero callo, hasta hoy, sé que sientes lo que yo siento, aunque intente ocultártelo.
Siempre, cuando nos separamos, después de nuestras cenas, vuelvo sentir un enorme vacío y tristeza como la que me embarga ahora, ya que cuando mis pensamientos vuelan hacia ti, en el recuerdo de tiempos pasados en los que era feliz, inmensamente feliz, pero, hay un momento en la que mi razón se impone y dice basta, ya que sé que no me quieres, y que soy tu pasado, aunque tu seas mi presente.
Pero a pesar de ésa certeza, sé que no conocemos el futuro, nuestro futuro, no conocemos a quien amaremos y con quién terminaremos nuestros días, quién nos acompañará mañana o quién nos dejará mañana, sé que no se manda en las razones del corazón, y que el amor no se puede imponer, así como dejar de sentirlo, que a veces la soledad te hace ver espejismos, crees ver agua donde no hay nada, lo único que sé cierto, es el tiempo se nos agota, Macarena, cada minuto, cada segundo que pasa, no hay vuelta atrás, vamos cumpliendo años y no sabemos la salud que nos queda, no sabemos lo que nos depara el azar, si existiera la posibilidad, en la que sueño, tenemos cada vez menos minutos para poder querernos, cuidarnos, estar juntos y compartir la vida, claro sólo si existiera ésa posibilidad.
Un beso.
Francisco
LD: Lo más leído